miércoles, 29 de marzo de 2017

Esbozando una línea de trabajo

A vueltas con el hábito lector

Tal vez la palabra tiempo  pueda ser clave en muchos de los interrogantes que se puedan plantear a la hora de hablar del hábito lector en los adolescentes. Cuando hablo con los chavales, en muchas ocasiones echan la culpa a la falta de tiempo como motivo para explicar o justificar sus limitaciones lectoras; y es que aunque no haya realmente muchas ocupaciones ineludibles en sus vidas, la realidad es que están bombardeados por cantidad de estímulos que les hacen sentir que no tienen tiempo para todo.
A esto debemos añadir, que muchas de sus actividades vienen gobernadas, por la celeridad e inmediatez, lo cual les lleva a la búsqueda de actividades cuya realización sea rápida; lo lento y pausado les resulta cansino.
Estas circunstancias están detrás, pienso, de sus lecturas aceleradas, superficiales, en donde parece haber una prisa tirana por alcanzar el objetivo final, sea este el desenlace de un argumento o el hallazgo de una determinada información; pasan páginas de la misma manera que aprietan el botón de paso rápido de un vídeo. Sin olvidar que los nuevos formatos lectores les llevan a simultanear la lectura con otros menesteres como son la atención a redes sociales. 
Todas estas circunstancias podrían explicar al menos en parte realidades tales como la incapacidad para terminar una lectura, la pérdida no solo de detalles interesantes sino hasta de cuestiones fundamentales de una lectura, la elección en absoluto rigurosa ni contrastada de una determinada información buscada,…
Ante esto, creo que uno de los retos que se presentan podría ser tratar de recuperar con ellos tiempos para una lectura reflexiva, pausada y comprensiva. Poe ello, en mi día a día profesional, trato de recuperar momentos para la lectura conjunta y pública, buscando permanentemente interrogarlos sobre el significado, el sentido, la importancia de tal o cual afirmación, la relación con sus propias vidas,... 
En esta línea de trabajo las temáticas a ofrecerles para sus lecturas pueden y deben ser muy variadas, desde la fantasía ambientada en un pasado remoto, a las temáticas más cercanas a sus problemáticas como adolescentes; pero sobre todo tratando de respetar su derecho a elegir y formar su propio criterio lector.

Y ya por último, en cuanto a los retos, aunque ya he esbozado por donde irían en relación a la falta de tiempo, creo que es fundamental el trabajo del enriquecimiento del vocabulario, ya que cada vez se está convirtiendo en uno de los principales obstáculos que se encuentra el alumnado a la hora de enfrentarse a la tarea lectora.

martes, 7 de marzo de 2017

ARRANCANDO

Se inicia aquí el pergrinaje por un nuevo curso. He de reconocer que los palpitaciones no son nada alentadoras, de todos modos pondremos la mejor voluntad...y hasta donde lleguemos.